Mi visita a la Feria de la Franquicia de Valencia ha sido una gran experiencia…
He aprendido a saber estar con gente de empresa, a introducirme dentro de su negocio y evaluar la posibilidad de abrir una franquicia de este tipo en mi ciudad.
Junto con dos amigas, fui visitando los diferentes stands que había en todo el pabellón. Había una gran variedad de tipos de empresas, pero en conjunto era un número muy reducido comparado con otros años. Al principio, no nos decantamos, por ninguna en concreto. La primera empresa en entrevistar fue una dedicada a los complementos y la bisutería. El hombre que nos atendió no mostró mucho interés en que formáramos parte de su empresa como franquiciadas, simplemente nos ofreció un folleto, donde venían algunos requisitos para formar parte de su cadena. Al acabar esta entrevista nos dimos cuenta, que necesitábamos involucrarnos más en nuestra conversación con el franquiciador. Preguntar lo referente al canon de entrada, los royalties, el margen que recibíamos del precio de venta, la cuenta de resultados de años anteriores, la inversión…
La siguiente empresa entrevistada fue “La tienda del espía”, partíamos de que éramos unas amigas que acabábamos de acabar la carrera, y estamos barajando la posibilidad de montar una empresa, en concreto una franquicia, por la ventaja de la notoriedad de la marca. A los franquiciados les gustaba la idea de que fuéramos unas chicas jóvenes emprendedoras, y la verdad en esta empresa nos atendieron muy bien. Esta empresa se dedicaba a espiar con productos y servicios de detectives privados las infidelidades, a los trabajadores, a empresas de la competencia… etc.
Una vez familiarizadas con el mundo de las franquicias, nos dedicamos a buscar negocios que estaban relacionados con la mujer. La empresa que más me gustó fue Lollipops, de hecho estuvimos hablando con la chica del stand aproximadamente una hora. Teníamos más confianza en nosotras mismas y las preguntas surgieron cada una en su momento. Si tuviera que montar ahora mismo este negocio, creo que sabría con exactitud todas las ventajas y desventajas que este tiene.
Lo que más me impresionó, es la ilusión que tenían algunos franquiciadores con su negocio. La satisfacción que les producía hablar de la notoriedad de su marca, de la rentabilidad que esta tenía… te trasmitían las ganas de montar una empresa.
Para mí esta visita fue una experiencia muy constructiva, de hecho pienso que si el día de mañana tengo la posibilidad de montar una franquicia, lo voy hacer. Ya que tiene una gran cantidad de ventajas, y una gran rentabilidad a largo plazo. Llegar al mercado, con una marca conocida y con prestigio es apostar por algo seguro.
Lourdes Molina Jiménez A320