Foro Responsabilidad Social Corporativa

La Responsabilidad Social de la Empresa fue el tema de la jornada que tuvo lugar en la sede de la Escuela Internacional de Gerencia el lunes pasado. Al acto asistieron como ponentes representantes del mundo académico (ESIC) y de la empresa (Telefónica Móviles, CajaGRANADA o IDEAL). La RSE tiene como reto incorporar al mundo de los negocios las inquietudes, expectativas e intereses de la comunidad; en una palabra, introducir como principios orientadores de las relaciones comerciales y las estrategias empresariales los valores sociales vigentes. En nuestros días, con un medio ambiente amenazado y que da síntomas de encontrarse en el umbral de regeneración para muchos ecosistemas y con una brecha  social en crecimiento, producto de las profundas desigualdades originadas por una más que ineficiente distribución de la riqueza, las empresas deben convertirse en la punta de lanza del desarrollo sostenible.

Este modelo de desarrollo alberga en su seno los valores sociales que gozan de una más amplia aceptación: el respeto y defensa del medio ambiente, la justicia social y la eficiencia económica. Por tanto, puede decirse que la empresa socialmente responsable fundamenta su actuación en la sostenibilidad.  Ahora bien, ¿quién será el valiente que voluntariamente asuma estos valores y haga de ellos los ejes de su negocio? ¿Acaso no se supone que la asunción de estos principios incrementará los costes de las empresas?,  mientras unos cargan con estos costes ¿no habrá quienes aumenten sus márgenes al ignorarlos? Por otro lado ¿quién garantiza que la sociedad recompensará al empresario responsable?

Es lícito que los empresarios se hagan estas preguntas, pues cualquier estrategia empresarial que pueda poner en peligro la consecución de beneficios debe ser analizada con extremo cuidado. No obstante, conviene aclarar que  buena parte de este temor tiene su origen en un prejuicio, que no es otro que el de considerar que la RSE es una manera de gastar dinero, cuando lo cierto es que, en su forma más genuina, es una forma de ganarlo. Para ello es preciso establecer objetivos y diseñar estrategias con una visión más amplia que la actual, abrir el horizonte empresarial a las inquietudes y necesidades de todos aquellos que estén en disposición de afectar significativamente a las actividades de la empresa o ser afectados por ellas. A estos, conocidos como stakeholders,  debe ofrecer la empresa un marco de relaciones estables y mutuamente beneficiosas, del que obtener la información precisa para ampliar negocios, diversificar productos y servicios, mejorar el desempeño medioambiental y reducir la brecha social. Puede parecer un esfuerzo ambicioso, pero la situación actual del mundo y la desesperanza y miseria en que está sumida gran parte de la humanidad, revela que quienes lo defienden pueden ser tildados de ingenuos pero sus reivindicaciones responden a un sentido de justicia y solidaridad que merece ser escuchado.

En este Foro, se ha mostrado como Telefónica Móviles comercializa productos y servicios específicamente diseñados para niños o personas con enfermedades crónicas. Caja Granada también ha incorporado este enfoque y se define a sí misma como una “empresa stakeholder”. Son ejemplos de empresas que apuestan por la RSE y no sólo sobreviven en el empeño, sino que ven aumentada la cuota de satisfacción de sus stakeholders y mantienen sus objetivos empresariales.