PRESENTACIÓN COMPLETA PDF
GALERÍA DE IMÁGENES
DOCUMENTOS OCIO DINÁMICO
El sector turístico resiste la crisis y puede cerrar el año con subida de visitantes MIGUEL ALLENDE
El sector turístico español resiste con fuerza la difícil coyuntura económica por la que atraviesa el país y mantiene a éste como el segundo receptor mundial en visitantes extranjeros. El dinamismo que registra esta actividad no es ajeno al desarrollo que han tenido tanto la capacidad del transporte y su liberalización, como los nuevos medios e interrelación entre empresas y clientes. Tal es el caso del comercio electrónico de viajes. Dentro de este positivo marco, tanto Andalucía como Granada figuran como referentes en esta actividad y tienen antes el reto de cerrar un ejercicio complicado en números positivos. O lo que es lo mismo, con cifras que supongan un crecimiento con respecto a 2007 y que abarquen no sólo el número de visitantes, pernoctaciones, grado de ocupación de las plazas hoteleras o estancia media, sino que lleguen a significar un mayor volumen de negocio y de beneficios para las empresas inmersas en esta actividad.
El viceconsejero de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía, Sergio Moreno, dibujó ayer un panorama ciertamente esperanzador en la materia que nos ocupa durante su intervención en el foro empresarial Ocio y Negocio, que organizado por la Escuela Internacional de Gerencia (EIG) se celebra en la sede de ésta. Aseguró que Andalucía ha registrado ya en lo que va de año, un aumento del 2,4% en la entrada de visitantes extranjeros. Cifra que podría mantenerse al cierre de ejercicio y que contrasta con la caída experimentada por este segmento en el conjunto del país, que se eleva al 5%. «La industria turística ha sido y es un factor de desarrollo esencial para Andalucía y presenta indicadores sostenidos año tras año, incluido éste», enfatizó Moreno. Con datos en la mano referidos a 2007, Moreno aseguró que la relevancia del turismo la dan magnitudes como 16.500 millones de euros que supuso en concepto de ingresos esa actividad, los 427.000 ocupados que mantenía en esos momentos (13% sobre el total) o el factor nivelador de la balanza comercial andaluza.
Sostenibilidad
Pero no todo son bondades. Moreno alertó de la necesidad de que todos los agentes implicados en el turismo andaluz se conciencien de la necesidad de aplicar políticas de sostenibilidad ambiental, como uno de los factores estructurales que marcarán su futuro. También de la importancia que tiene disminuir la estacionalidad que registra esta actividad. Un hecho éste que entronca de lleno con las nuevas modalidades de consumo turístico que afectan a todos los mercados y que pasan por el cada vez mayor fraccionamiento de los periodos de vacaciones, «una oportunidad que debemos empezar a explorar ya para ofrecer productos que satisfagan estas nuevas demandas», dijo.
Tampoco dejó pasar la oportunidad para hacer una llamada sobre lo que denominó «turismo creativo», que equivale a una importante diversificación de la demanda que hay que satisfacer con la inversión en nuevos productos. La vieja idea de invertir para poder competir con otros destinos igualmente al alza en el entorno de España, con países como Grecia, Marruecos, Túnez y otros, fue puesta sobre la mesa como una condición imprescindible para continuar con la saludable marcha del sector. A este respecto, Moreno lanzó un mensaje tan sencillo como directo: «Hemos de invertir todos para poder competir mejor». Algo que daba por sentado que no es sólo la Administración la que ha de arrimar el hombro.
Para otro de los participantes en el citado foro empresarial, Fernando Bayón, director de la firma Euro Talent, el panorama turístico español no es tan de color rosa como lo pintó el responsable político de la Junta de Andalucía. Bayón señaló que el sector vive con un modelo de hace 40 años. Y buena prueba de ello lo da la configuración de sus empresas, un 94% de las cuales son pymes. «¿Qué va a pasar cuándo se jubilen sus propietarios? ¿Quién tomará su relevo si no lo hacen sus hijos?», demandó. Una pregunta que quedó en el aire.
Para Bayón, el momento actual de crisis nos permite ver ésta de forma global . Señaló que la incertidumbre ha de ser considerada como «la toma de conciencia de que cualquier cosa que pase en cualquier lugar del mundo me puede afectar». Y en el ámbito turístico con mayor motivo, puesto que hay factores externos que pueden hacer variar los flujos turísticos de unos sitios a otros, por mucho que se empeñe el empresario en mejorar sus servicios.