English Version EIG
Tuenti EIG
Facebook EIG
Youtube EIG
Twitter EIG
Linkedin EIG
Flickr EIG
Inicia sesion
  Blog EIG
inicio Noticias Arts&Trends: Iniciativas Musicales

EIG Actual

Arts&Trends: Iniciativas Musicales

Iniciativas Musicales

José Pablo González es un emprendedor de esos que enganchan. Y lo hace porque transmite esperanza e ilusión en tiempos difíciles. Cuando estudiaba música se dio cuenta de que la mayoría de los alumnos llegaban al Conservatorio con ilusión, pero se aburrían y decepcionaban pronto. Un día, en una charla, descubrió el método Willems y lo vio claro: se podía aprender música divirtiéndose. Investigó, visitó escuelas europeas de música, se formó en múltiples cursos, hasta abrir una pequeña academia de música, “Iniciativas Musicales”. Ese pequeño negocio en la calle San Antón tiene ahora 400 metros cuadrados de modernas instalaciones, y mueve quinientos alumnos y quince profesores; de hecho, es el centro Willems más grande del mundo.

En hora y cuarto, José Pablo trastocó nuestro enfoque mental y nos embarcó en una aventura sensorial y afectiva. “La música se adquiere como se adquiere el lenguaje: primero se escucha, luego se repite y, después, se inventa”. A partir de aquí, diversión a raudales; fuimos niños por un día, comprobando que nuestra entonación y nuestro ritmo no eran tan malos como creíamos. Experimentamos con todo tipo de sonidos, haciendo sonar desde campanas hasta instrumentos de lo más pintoresco. Vislumbramos lo que supone “hablar en música”, y después le pusimos letra. Lo dicho, una experiencia deliciosa.

“No dejéis que ningún agorero eche abajo vuestros sueños”, dijo José Pablo a los alumnos de segundo. “Yo ahorré durante años dando clases particulares con un piano sobre una mesa en mi casa. Trabajé muy duro para ahorrar, ver, viajar, hacer cursos. No era rico ni tuve financiación, nada más tenía un sueño y ganas de trabajar. Todos podéis emprender si ponéis ilusión y trabajo”.

Uno siente envidia sana cuando ve a alguien triunfando y disfrutando con lo que hace. Fue un soplo de aire fresco entre tanta negatividad y autocompasión.

Gracias por ello, José Pablo.